Paternidad adolescente, Adolescencia paternal

Paternidad adolescente, Adolescencia paternal

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Y de repente, sin darme cuenta de que me ha pasado… Me enfado, me reboto, me exaspero, me calmo, me entristezco, me arrepiento, me culpo, me analizo, me frustro, me agoto…y al final , tras la batalla…

Me rindo.

Porque haga lo que haga estará bien…y estará mal.

Porque piense lo que piense estará mal…y bien.

Porque diga lo que diga será útil …e inútil.

Que hacer entonces? Que decir? Que pensar?

Lo que sienta, lo que piense, lo que desee.

Todo esta bien…

Calma!…..

Todo forma parte del plan. Un plan diseñado de manera perfecta para aprender, para hacernos evolucionar…si le ponemos consciencia.

Unos encuentros-batallas que siguen librandose desde hace mas de 2000 años.

Porque tampoco hemos cambiado tanto.

Todo esta puesto ahí como aprendizaje de nosotros…papa y mama y de ellos como hijos.

Porque en todos y cada uno de esos conflictos con ellos existe un aprendizaje mutuo…si le ponemos atención.

Y si no me creo que tengo razón siempre y si ella ( en mi caso) no se cree que tiene razón siempre, entonces hay un lugar para la esperanza, para la reconciliación mutua.

Para que entre padres e hijos siga creciendo el amor.

Solo cuando yo como padre entienda y reconozca mis errores y mis neuras y el para qué hago lo que hago y cuando nuestra hija /hijo en algún momento reconozca su…,o su…., o su…., producto de su maduración natural como persona, entonces nada será en vano.

Y si, sí hay una cosa que sirve como bálsamo, reconciliación y amor mutuo.

Y es cuando, como papa, yo digo:

-“Perdona hija por mis rebotes, mis impulsos irreflexivos” 

Y ella contesta :

-“No te preocupes Papá, seguro que no es fácil ejercer de Padre”

 

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